martes, 1 de marzo de 2016

Mary

Ella es un ser humano.
Es una mujer.
Es una deportista.
Y es mamá.

Mary es bella (me imagino que de muchas otras formas desconocidas para mi, y que me encantaría conocer), en el más amplio sentido del término en todas sus facetas.
No la conozco tan bien como quisiera, pero el brillo de su mirada y la luminosidad de su sonrisa, me dicen que da lo mejor de ella a las personas que la rodean. Es difícil imaginar que no reciba lo mismo.

Su gesto cálido y dulce, me dice que es una mujer satisfecha consigo misma.
Su hermosa y sensual figura me dice que cultiva su cuerpo con ejercicio y buena alimentación. Y claro, con esa dosis de vanidad que hace que las mujeres bellas lo sean aún más.

Sin embargo, nada en Mary me dice algo de su ella como madre.

Y nada supe hasta que me compartió una foto de ella con su hijo.
Dicen que si quieres saber si alguien es feliz debes mirar sus ojos, y hay que ver los ojos de su hijo. ¡Irradian felicidad¡ ¡Caray, si verla a ella me pone contento, verla al lado de su hijo me produce una alegría infinita¡
Así que ver la cara de felicidad de su hijo, me dijo todo de ella como mamá. Entrega, sacrificio y amor totales.

Quien la quiera de verdad debe reconocer y valorar en ella a una verdadera mujer. Fuerte, femenina, auténtica, completa.

Mary es muchas mujeres en una. Y yo adoro a cada una de ellas…

domingo, 10 de enero de 2016

Usted

Existen muchas mujeres.
Algunas son guapas.
Muy guapas.

Pero de vez en cuando,
la naturaleza produce una mujer especial.
Sublime y salvaje a la vez.
Una mujer increíble.

Quiero decir que la miras,
y no puedes creértelo.
Es como si tuvieras el mundo enfrente tuyo.

Todo en ella es un movimiento ondulante perfecto.
Es como las olas. Como un arcoíris.
Le miras un tobillo, le miras un codo.
Le miras el pecho o la rodilla,
y todo se funde en un ser impresionante.
De ensueño.

Con unos ojos bellisimos. Que sonríen.
La boca un poco hacia abajo.
Los labios como si estuvieran
a punto de de soltar una carcajada ante tu indefensión.

Y saben cómo vestirse.
Y su pelo largo incendia el aire.
Y en su presencia te sientes vulnerable.

Y fuerte…